Deslanado del perro en otoño: cuándo ir a la peluquería

Cepillo de deslanado sobre el pelo muerto retirado a un perro
Descubre qué es el deslanado del perro en otoño, en qué se diferencia del cepillado y cuándo llevarlo a la peluquería en Barcelona.

Qué es la muda de otoño y por qué no se cepilla igual que en verano

Cuando los días se acortan y bajan las temperaturas, el pelo de tu perro entra en la muda de otoño: renueva el subpelo para preparar la capa de invierno. Es el momento en el que más se nota la diferencia entre un cepillado de mantenimiento y el deslanado del perro en otoño, una tarea más técnica que no todos los dueños pueden cubrir en casa con el cepillo de siempre.

En las razas de doble capa (pastor alemán, husky siberiano, golden retriever, labrador, pomeranian, entre otras) el subpelo denso y lanoso que abriga en invierno se desprende por capas durante varias semanas. Si ese pelo muerto no sale, se queda atrapado entre la capa externa y la piel, y ahí empiezan los problemas.

Cepillado habitual y deslanado profesional no son la misma tarea

El cepillado diario o semanal que haces en casa retira el pelo suelto de la superficie y evita que se formen enredos nuevos. Es imprescindible y conviene mantenerlo todo el año, tal y como explicamos en cómo cepillar a tu perro correctamente. Pero ese cepillado no llega al subpelo compacto que se acumula pegado a la piel durante la muda estacional.

El deslanado es otra cosa: se trabaja mechón a mechón, siguiendo y a veces yendo contra la dirección del pelo, con rastrillos y peines específicos pensados para separar el pelo muerto de la capa externa sin arrancar ni romper el pelo sano. Requiere tiempo, la herramienta correcta para cada tipo de pelo y conocer bien la anatomía del perro para no irritar zonas sensibles como axilas, ingles o detrás de las orejas.

Qué ocurre durante una sesión de deslanado

En una sesión de deslanado se trabaja por secciones, empezando por las zonas donde más se acumula el subpelo: cuello, pecho, lomo y la base de la cola. En perros con mucho volumen se suele usar un soplador de aire que levanta el pelo muerto y facilita que el rastrillo lo retire sin tirones. El proceso dura más que un cepillado normal precisamente porque el objetivo es vaciar esa capa interna, no solo repasar la superficie.

Señales de que tu perro necesita deslanado ya

Hay pistas que indican que el cepillado de casa ya no es suficiente. El pelo sale a mechones cuando acaricias a tu perro, mucho más de lo habitual. El pelaje se ve apelmazado o más grueso de lo normal al tacto, aunque lo cepilles con frecuencia. Aparecen nudos detrás de las orejas, en las axilas o en la base de la cola, zonas donde el roce y la humedad favorecen que el pelo se enrede. Y en días que no hacen especialmente calor, el perro parece acalorado, jadea más de lo esperado o busca el suelo frío: es una consecuencia directa de tener el subpelo muerto atrapado, que impide que el aire circule y que la piel regule bien la temperatura.

Con qué frecuencia hay que deslanar según el tipo de pelo

Razas de doble capa

En pastores, huskies, goldens, labradores o pomeranias, los meses de muda (otoño y primavera) son los que marcan el ritmo. Durante esas semanas conviene espaciar las sesiones de deslanado cada dos o tres semanas, según cuánto pelo esté soltando el animal. Fuera de la muda, con un cepillado regular en casa suele bastar, aunque una revisión de mantenimiento cada mes o dos ayuda a que no se acumule nada entre temporada y temporada.

Pelo corto sin subpelo denso

Razas como el bulldog o el boxer mudan de forma menos dramática porque no tienen esa capa interna tan desarrollada. Con el cepillado habitual suele ser suficiente, aunque una sesión de repaso al entrar el otoño nunca está de más, sobre todo si el perro ha pasado el verano con mucho pelo suelto.

Pelo rizado o lanoso

Caniches, bichones y razas similares no mudan como los perros de doble capa, pero su pelo se enreda con facilidad si no se cepilla casi a diario. En estos casos el trabajo en peluquería se centra más en el corte y el deslanado puntual en zonas concretas, no en vaciar una capa interna completa.

Por qué conviene hacerlo en una peluquería canina en Barcelona y no solo en casa

El deslanado bien hecho necesita herramientas que pocas casas tienen: rastrillos de distintas densidades, peines de deslanado y sopladores con la potencia suficiente para mover el subpelo sin dañar la piel. También necesita un ojo entrenado que sepa distinguir un nudo que todavía se puede deshacer de uno que ya solo se soluciona cortando, y que sepa cuándo parar antes de que el roce moleste al perro.

Intentarlo en casa sin la técnica adecuada suele acabar en dos escenarios: o el cepillado se queda en la superficie y el subpelo sigue atrapado, con el riesgo de sobrecalentamiento y nudos que ya mencionábamos, o se insiste demasiado con el cepillo equivocado y se irrita la piel. En la peluquería, además, aprovechamos la visita para repasar otros puntos que conviene cuidar en esta época, como las uñas y las orejas, tal y como detallamos en cuidado de orejas y uñas en casa, o revisar el estado general del pelo y la piel siguiendo la rutina que recogemos en cuidado completo de tu perro o gato.

Reserva cita antes de que llegue el frío

Un perro que entra en invierno con el subpelo renovado y sin nudos aprovecha mejor su propio pelaje como aislante natural. Si notas que tu perro está soltando mucho pelo estos días, que le cuesta que el cepillo le llegue hasta la piel o que algunas zonas ya se le han empezado a apelmazar, es buen momento para pedir cita. En Quissos & Rock, en Barcelona, nos ocupamos del deslanado con el tiempo y las herramientas que esta época del año exige, antes de que el frío llegue de verdad y el pelo enredado se convierta en un problema mayor.

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